'Dejémonos de imaginar y pongámonos manos a la obra'


Pregúntate si lo que estás haciendo te convierte en una persona de VALOR o de ÉXITO ….

 

IMAGINA

Imagina que no hay Cielo,
es fácil si lo intentas.
Sin infierno bajo nosotros,
encima de nosotros, solo el cielo.

Imagina a todo el mundo.
viviendo el día a día…

Nada por lo que matar o morir,
ni tampoco religión.
Imagina a toda el mundo,
viviendo la vida en paz…

Imagina que no hay posesiones,
me pregunto si puedes.
Sin necesidad de gula o hambruna,
una hermandad de hombres.
Imagínate a todo el mundo,
compartiendo el mundo…

 

Este post hay que mirarlo con calma y tiempo ya que contiene varios vídeos que recomiendo visioneis sin perderos detalle. Este post es 100% inspirador.

 

Me gustaría hablaros de unas personas muy especiales…..

(no dejéis de ver los vídeos donde cuentan ellos mismos sus apasionantes historias).

Estas personas, en mi opinión, son muy valiosas. Gracias a su trabajo han conseguido lograr un impacto positivo en la vida de miles de personas y han mejorado entornos empobrecidos y maltratados. Estas personas, al morir, habran dejado el mundo mucho mejor que como se lo encontraron. Después de saber lo que han hecho te da por pensar en que si nos lo propusiéramos, la visión de John Lenon de un mundo mejor, se convertiría en realidad.

 

El 1º de los proyectos es el ‘Centro Pun Pun’ fundado por Jon Jandai  (vídeo).

Jon nación en Thailandia, en una humilde aldea en la que trabajaban 2 meses: uno plantaban arroz y otro lo recolectaban. El resto del año disfrutaban de tiempo libre. Cuando la TV llego a su aldea Jon empezó a pensar que era pobre y decidió marcharse a la ciudad en busca de éxito.

Trabajó muchas horas al día y apenas tenía dinero para comer. Vivía en una pequeña habitación con muchas personas, Pensaba que porqué trabajando tanto la vida era tan dura.

Decidió volver a su aldea. Plantó arroz; después construyó dos estanques de peces; se hizo un huerto con 30 verduras y , por último, se hizo una casa trabajando 2 horas durante 3 meses.

Jon consiguió seguridad alimentaria y un hogar trabajando lo justo y disfrutando. Ahora Jon, trabaja para que otras personas logren lo mismo. Su centro es un referente de la agricultura orgánica y la construcción natural en Tailandia al que acuden personas de todo el mundo.

 

 

El siguiente proyecto es igual o más inspirador. Se trata de las Escuelas de Descalzos  (vídeo) o Barefoot College fundadas por Bunker Roy.

En Rajastán, India, una escuela extraordinaria prepara a mujeres y hombres del campo –muchos de ellos analfabetos– para que lleguen a ser ingenieros solares, artesanos, dentistas y médicos en sus propias aldeas. Bunker Roy recibió una educación elitista en la India. Todos pensaban que sería diplomático o médico sin embargo acabó viviendo, trabajando y mejorando la vida de los más pobres, aquellos que viven con menos de un dólar al día.

Bunker dice que entrar en contacto con el saber y las técnicas que los más pobres utilizan le cambió la vida. Decidió abrir una Universidad para pobres donde se enseñara lo que para ellos era importante y ahí empezó todo.

Esta escuela funciona siguiendo el estilo de vida y trabajo de Mahatma Gandhi : se come en el suelo, se duerme en el suelo y se trabaja en el suelo. No hay contratos: puedes permanecer 20 años o irte al día siguiente. Y nadie puede ganar más de 100 dólares al mes.

Por poneros solo uno de sus ejemplos:

ha formado a cientos de mujeres analfabetas o semianalfabetas – muchas de ellas abuelas –para que sean especialistas en energía solar capacitadas para instalar paneles y baterías solares, que han aprendido a mantener y reparar, y que han cambiado la vida para siempre de sus remotas aldeas. Además, ellas han formado a otras personas de las aldeas vecinas para que sean capaces de hacer lo mismo.

Termino este recorrido de historias apasionantes citando a 3 hombres que lograron ellos solos frenar la desertización de su entorno y reverdecerlo.

Se calcula que 24 billones de toneladas de suelo fértil desaparecen cada año y durante los últimos 20 años se ha perdido una superficie equivalente a la superficie agrícola de EEUU. Aproximadamente, un tercio de las tierras del planeta se encuentra amenazado por la desertificación. La desertificación afecta hoy a un cuarto de la superficie total del globo.

 

Jadav Payeng  (vídeo) es el siguiente protagonista. Lleva desde 1979 él sólo plantando miles de árboles en la India en tierra estéril y erosionada para salvar su isla (lo llaman Forest Man) . Actualmente su bosque es casi dos veces más grande que el Central Park en NYC y ha logrado que la fauna autóctona vuelva.

 

Vamos ahora a por nuestra siguiente historia. Masanobu Fukuoka en Japón 

El creador de la permacultura nos ha legado un método de cultivo natural muy fácil, ecológico, práctico y económico. Tan sencillo como mezclar semillas con arcilla y hacerlas bolitas (Nendo Dango). Una vez secas se arrojan sobre la tierra las cuales con las lluvias germinan. Su técnica se basa en el principio de no-intervenir y dejar que la Naturaleza siga su curso: no arar, no usar abonos ni fertilizantes ni pesticidad, no eliminar malas hierbas y no podar.

 

Ahora le toca el turno a Jadav Payeng en Burkina Faso

Este agricultor comenzó en 1974 a emplear una técnica de agricultura tradicional llamada ZAI para recuperar tierras erosionadas que rodeaban la aldea-s donde vivía mientras su vecinos las abandonaban. Cuarenta años después ha conseguido recuperar tres millones de hectáreas de terreno desértico y convertirlas en tierras de cultivo.

Su método sirve para reforestaciones, mejorar y reverdecer zonas desecadas: mediante árboles capaces de extraer hacia arriba la humedad del subsuelo ha sido capaz de cultivar en zonas desecadas de Somalia. Afirma que es posible reverdecer casi cualquier lugar de la Tierra con este método.

 

 

Termino no sin antes dejar una pregunta en el aire para que cada cual ser responda a sí mismo:

Si sólo una persona ha sido capaz de lograr todo esto …
¿Qué no seríamos capaces de lograr unidos en pro de un objetivo común?

 

“Pero el camino verdadero para consguir la felicidad pasa por hacer felices a los demás. Intentad dejar este mundo un poco mejor de como os lo encontrasteis y, cuando os llegue la hora de morir, podréis morir felices sintiendo que de ningún modo habréis perdido vuestro tiempo sino que habréis hecho todo lo posible. Así, estad “Siempre Listos” para vivir felices y morir felices: aferraos siempre a vuestra promesa Scout, aún cuando hayáis dejado de ser muchachos”  (Robert Baden Powell – ‘El último mensaje’)

 

El mundo necesita menos profesionales con títulos y más seres humanos con propósito

 


Yolanda Ávila - Comunicación y Marketing
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